Si te apetece viajar al pasado sin máquina del tiempo, acércate a Lizana. Allí te esperan dos señoritas muy especiales: altas, esbeltas y con sombrero. No hablan, pero tienen mucho que contar.
Son las Chimeneas de Hadas de las Señoritas de Lizana,
Estas chimeneas también llamadas Piedras Predicaderas, son unas esculturas talladas no por manos humanas, sino por millones de años de viento, agua y paciencia. Sus “sombreros” de arenisca coronan unos cuerpos más frágiles de arcilla y dan forma a unas torres que parecen desafiar la gravedad. Y lo mejor es que tú puedes verlas de cerca, casi a la misma altura, sintiendo que estás dentro de un paisaje fantástico.
Las Señoritas de Lizana se encuentran en Bespén, a orillas del río Alcanadre, en un entorno de tierras escarpadas situadas en las faldas de la Sierra de Guara. El paisaje que las rodea refuerza su carácter casi mágico: barrancos, formaciones rocosas y la fuerza del agua han modelado este rincón hasta convertirlo en uno de los ejemplos más llamativos de geomorfología de la comarca.

Horno de cal de Bespén
Mientras caminas, cuesta imaginar que todo esto empezó hace unos 20 millones de años, cuando el Pirineo todavía se estaba levantando y el sur de la Hoya de Huesca era surcado por ríos que depositaban arenas y arcillas en capas. Con el tiempo la arenisca se hizo dura, la arcilla se hizo blanda… y la erosión comenzó a esculpir. Así nacieron estas torres que parecen de cuento. Y como todo cuento, tiene un final: algún día el “sombrero” caerá, y la señorita se deshará en arcilla para desaparecer con la lluvia. Verás por el camino los restos de otras que ya se rindieron y las primeras formas de las que empiezan a crecer.

Evolución y formación de las chimeneas
La ruta hasta las Señoritas te regala sorpresas: miradores sobre los estrechos del Alcanadre, badinas donde el agua se calma, aguarales que parecen maquetas de desiertos y hasta los restos de un horno de cal, señales de la vida que hubo aquí antes. Todo reunido en un espacio pequeño, íntimo, casi secreto. Nada de grandes multitudes, ni pasarelas ni ruido. Solo tú, la roca y el tiempo.
Y luego está el nombre. En el pueblo de Bespén las conocen como Piedras Predicaderas, quizá porque recuerdan a púlpitos desde los que alguien predica. Otros hablan de señoritas, como las que una vez pintó la imaginación de los fotógrafos y naturalistas que recorrieron estos parajes. No hay una sola explicación, y esa es parte del encanto: este lugar mezcla geología con leyenda, ciencia con misterio y turismo con descubrimiento.
No os perdáis nuestro vídeo sobre los Las Señoritas de Lizana y preparaos para explorar las siguientes maravillas geológicas que tenemos preparadas. Porque la Hoya de Huesca es mucho más que un paisaje: es un viaje por la historia de la Tierra, contado piedra a piedra 🗿.

Señoritas de Linaza YouTube Shorts
👉 Así que si te gustan los sitios que no aparecen en mayúsculas en las guías, los que te obligan a caminar un poco, mirar despacio y hacer fotos sin filtros, aquí tienes un plan muy serio: venir a conocer a las Señoritas de Lizana antes de que se quiten el sombrero.
Espero que te haya gustado la propuesta de esta semana y en nada nos cuentes y compartas en nuestras Redes Sociales (Facebook e Instagram) tus instantáneas y sensaciones de la ruta.
¡Muy importante!☝️ Recuerda cuidar y respetar el entorno, recoge todo lo que hayas traído contigo; la naturaleza es nuestra responsabilidad y hemos de cuidarla ♻️.
Turismo Hoya de Huesca
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